La Vinca Rosea, Del Tropico Al Jardín








La vinca rosea, del trópico al jardín
Todo lo que necesitas saber de la Vinca rosea



También conocida por su nombre científico como catharanthus roseus, es un arbusto de hoja perenne y pequeño tamaño. Cuyas flores, individuales y en diferentes colores, como blanco, rosa o lavanda, aportarán una gran vistosidad tanto en el jardín o como planta de interior.





















Aunque su origen se encuentra en Madagascar, actualmente se cultiva en todos los climas tropicales y cálidos.























De base leñosa, llega a alcanzar los 70-80 cm. de altura, aunque las variedades más solicitadas para el jardín son las de tamaño menor.
























Posee un follaje denso, formado por hojas de color verde oscuro y brillante.

Su alto contenido en numerosos tipos de alcaloides hace de ella, además de una planta ornamental, una especie muy solicitada por los laboratorios farmacéuticos, ya que esta sustancia es utilizada en la fabricación de medicamentos para tratar diversos tipos de cáncer.
























Reproducción por semillas

Aunque la multiplicación por esquejes es posible, no es lo más adecuado, ya que encontraremos dificultades para que se desarrolle una nueva planta.

Por ello, lo más aconsejable es optar por las semillas. Los frutos de color negro son el almacén de la simiente.

Es conveniente no cultivarlas directamente en la tierra, sino en semilleros.
























La época de plantación es amplia, desde finales del otoño hasta la primavera, aunque se aconseja el principio del invierno. 

El primer paso es preparar la superficie de plantación, terreno húmedo en el que pequeños surcos albergarán las semillas. Éstas se taparán con una fina capa de tierra.
























Para que las simientes germinen es necesario regar el terreno a diario, sin encharcarlo, y retirar las malas hierbas que surjan.

Cuando hayan transcurrido unos diez días, la planta brota; cuando ha crecido unos 15 cm, es el momento de trasplantarla.

Previamente habremos removido y abonado el suelo definitivo, para asegurarnos un crecimiento adecuado.





















Cuidados necesarios

Es imprescindible retirar la maleza de vez en cuando, así como añadir abono orgánico.

Tras plantar la vinca en el terreno definitivo, el riego debe ser diario, y, tras unas dos semanas, sólo será necesario realizarlo tres veces a la semana.





En climas tropicales, si durante la época de lluvias las precipitaciones son abundantes, la necesidad de un aporte extra se debe considerar en función del nivel de humedad del terreno.





















No se puede olvidar prestar la atención adecuada a la salud de la planta, ya que son varias las plagas que afectan a la vinca rosea.


En los semilleros ataca un hongo; para evitar su propagación se eliminarán las partes dañadas. También destaca otro que ha de tenerse en cuenta en época de lluvias, ya que en ocasiones llega a matar a la planta.

Por otra parte, existen varios insectos que atacan a esta planta.























Para el correcto aprovechamiento de las propiedades del vegetal, es imprescindible llevar a cabo adecuadamente la recolección.

Ésta comienza unos cuatro meses después de la plantación, cuando se recogen las flores y hojas.






















Aunque este proceso no se lleva a cabo si se utiliza como planta ornamental, en cualquier caso es posible recolectar los frutos, ya que, las semillas que contienen en su interior, tras limpiarlas y almacenarlas en frío, permanecen en buenas condiciones durante varios meses, permitiéndonos obtener nuevas plantas.









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