Plantas Muy Navideñas






Plantas muy navideñas



En el periodo más alegre y festivo del año algunas plantas se han impuesto tradicionalmente como reinas de la Navidad y se han ganado un puesto de honor durante estas fechas.

En los últimos años hemos adquirido la admirable costumbre de regalar plantas como un presente navideño. Otra costumbre bien extendida es la de engalanar los hogares con plantas de animado colorido.

Por lo general las diversas especies exhiben flores, hojas, bayas o frutos de intensa tonalidad, principalmente predomina el color rojo, color vinculado a la Navidad. Una planta que se escapa de esta regla es la Leucophyta, tremendamente decorativa gracias a sus plateados tallos.

Casi todas tienen en este mes su periodo natural de floración o de producción de frutos, otras por su gran demanda se las fuerza a que lo hagan fuera de su ciclo normal: esto sucede con la Hortensia, la Amarilis, o el Jacinto que sus bulbos se fuerzan a partir de noviembre.

Algunas plantas que florecen hacia finales del otoño y gozan de una prolongada floración siguen presumiendo de flores en Navidad, esto sucede con la Kalanchoe, Euphorbia millii, Schlumbergera, Cyclamen, etc.

Conviene entender que son plantas que se van a enfrentar a un ambiente seco y caluroso que impone la calefacción en este tiempo. Por eso, hay que proporcionarles unos cuidados extras para que la duración de la planta se alargue.



A este conjunto de plantas hay que evitar colocarlas donde les pueda afectar las corrientes de aire, tampoco es conveniente el exceso de calor procedente de estufas, chimeneas o cualquier otra fuente que produzca calor. La falta de humedad ambiental es igual de perjudicial ya que acelera la caída de las hojas.

A la hora de adquirir cualquier tipo de plantas es imprescindible hacerlo en viveros, centros de jardinería, floristerías, o en comercios donde se evidencie que las plantas están sanas y vigorosas.

Además, el personal que trabaja en estos establecimientos está cualificado para ayudarnos e informar de las necesidades de cada planta y la que mejor se ajusta a las exigencias de nuestro hogar.

En cuanto finalice el periodo festivo conviene quitar todo el material seco o estropeado de cada planta, incluso efectuar una poda antes de colocarlas en el exterior para que se recuperen. Otras se eliminan directamente porque tienen un periodo corto de vida como la col ornamental, o se guardan los bulbos si se trata de plantas bulbosas.

Los viveros y centros especializados ofertan una gran variedad de plantas para vestir la navidad, estas son algunas de las que podemos encontrar fácilmente.




Leucophyta brownii

Leucophyta brownii 'Silver Nugget' = Calocephalus brownii

Nombre común: Arbusto plateado















Esta singular planta de coloración poco frecuente tiene un carácter perenne, y es originaria de Australia. 

El género lo conforma una única especie que está incluida en la familia de las Asteraceae, la cual acoge a un gran número de miembros de una relevante importancia ecológica.

Es a todas luces una planta que resaltará enormemente entre otras plantas de colorido convencional, por lo tanto puede resultar muy interesante para el jardín por su sorprendente follaje de aspecto plateado.

Resulta perfecta para cultivar en jardines de roca o de bajo mantenimiento donde conservará su encanto durante todo el año.

Es un arbusto de tamaño enano, porte redondeado y espesa ramificación que puede alcanzar el metro de altura, pero por lo general su medida es más reducida y más aún si se trata de un ejemplar cultivado en un contenedor.

En Australia que es su lugar de origen crece en zonas de dunas y acantilados, lo que da idea de que se trata de una especie resistente, capaz de soportar periodos de sequía sin demasiados problemas.

La floración aparece hacia mediados de la primavera y finaliza al comienzos del verano.

Los botones florales brotan en la punta de los tallos y están compuestas por cabezas esféricas de alrededor de 1 cm de diámetro, surgen solitarias y al abrir muestran una coloración amarillo pálido.

A la hora de regar este arbusto hay que hacerlo cuando se note que el sustrato está casi seco, el mayor peligro que puede correr la planta sucede con los riegos desbordantes.

En este caso es casi mejor quedarse algo cortos con el agua, las plantas bien establecidas poseen una extraordinaria capacidad ante la sequía.

No es necesario humedecer la parte aérea para aportarle humedad ni siquiera en verano.

Para su desarrollo necesita de situaciones soleadas durante todas las épocas del año.

Muestra una buena resistencia ante heladas moderadas o de corta duración, y una aceptable adaptabilidad a las zonas costeras de suelos pobres y arenosos.

Sus tallos plateados le dan una apariencia muy llamativa para el periodo navideño, lo ideal es emplearla en un conjunto decorativo con plantas de esa época del año.















En relación con el abonado bastará con realizarlo una vez al mes de manera muy comedida, unas cuantas gotas en el agua de riego será suficiente. 

Acabada la floración es conveniente realizar una poda suave sobre las ramas que crezcan de forma desordenada, eso otorgará al ejemplar un porte más equilibrado.

Para reproducirla generalmente se utiliza esquejes que se toman en verano, la división de la mata es otra opción sencilla y excelentes resultados.




Pernettya mucronata

Nombre común: Chaura - Pernetia















Este género de plantas son oriundas de Centroamérica y América del Sur, donde se las conoce con el nombre de Chaura. Pertenecen a la familia Ericaceae.

La Pernetia forma un arbusto frondoso, de reducido tamaño ya que alcanza poco más del metro de altura, aunque existen variedades enanas muy ornamentales, que no superan los 30cm de alto.

Tiene un crecimiento tapizante, con una evolución y desarrollo intenso de hojas, éstas son de pequeño tamaño, de textura sólida y puntiagudas, de color verde oscuro y brillante, que aparecen sobre tallos cortos de coloración rojiza.

En ocasiones las hojas adquieren un tinte rojizo durante el invierno.

La floración se produce durante la primavera, originando unas inflorescencias de color blanco cremoso, a las que les sigue al inicio del otoño, unos frutos esféricos, brillantes, muy decorativos, de unos 2 cm, achatados por el ápice y que permanecen en la planta hasta la siguiente primavera. Los frutos son comestibles.















Es adecuada para borduras, formando grupos o para cultivo en macetas. Existen diferentes variedades con los frutos en tonalidades rojas, rosáceas o blancas.

Los vistosos frutos ofrecen un bello colorido durante todo el periodo invernal, gracias a su dilatada permanencia en la mata. Para llegar a conseguir los coloridos frutos hay que poseer plantas macho y hembra.

A esta planta, le gusta tener el sustrato siempre lo suficiente húmedo durante prácticamente todo el año, por ello, para conservar una elevada cantidad de humedad , los riegos han de ser generosos, sobre todo en verano.

El emplazamiento para que se desarrolle de modo adecuado es a pleno sol, todo el año, aunque puede tolerar la semi-sombra.

Tiene una magnífica resistencia ante las bajas temperaturas, y pueden aguantar temporadas largas de heladas aunque los frutos pueden caer de forma prematura durante el invierno.

Hay que añadir fertilizante líquido para plantas verdes al agua de riego, en época de máximo crecimiento.















Generalmente los ejemplares de la Pernetia requieren de una poda de formación sobre las ramas que crezcan de manera desordenada y así, mantengan una buena forma.

La mejor época para propagarla es a mediados del verano, se debe elegir unos cuantos esquejes de unos 12 cm de longitud de tallos semi-leñosos.

Hay que colocarlos en un sustrato ligeramente ácido para que enraícen. También es posible mediante semillas, que necesitan un remojo previo en agua tibia durante al menos 48 horas.

Otra opción para propagarla que resulta bien sencilla es mediante la división de la planta.



Brassica oleracea

Nombre común: Col ornamental














Es una de las plantas ornamentales más vistosas y resistentes del invierno, esto la ha convertido en imprescindible en los arreglos navideños con plantas naturales.

La enorme gama de tonalidades en su follaje hace que esta planta aporte un bello toque de color en el jardín. Su vida útil es breve, pero en interior se acorta aún más.

Pertenece a la familia de las Cruciferae y es oriunda de la costa del sur y del oeste de Europa.

Soporta perfectamente las bajas temperaturas, es más, el frío beneficia en gran medida a que su colorido sea mucho más intenso.

Posee un porte pequeño y no suele exceder de los 30 cm de altura, salvo la floración que excede en mucho a la mata.

Su belleza reside en el valor estético de sus grandes hojas rizadas, gracias a su forma y colorido se emplea en la formación de centros decorativos naturales.

Las hojas centrales tienen el color más intenso, generalmente en varias tonalidades rosadas, amarillas, verdes, blancas o rojizas.

Se cultivan en suelo de jardín donde proporcionan un alegre toque de color, también son idóneas para macetas, pero siempre en exterior y a pleno sol.














Las hojas estropeadas o parcialmente secas conviene eliminarlas porque le da un mal aspecto a la planta.

Necesita de riegos copiosos y regulares, no se debe dejar secar nunca el sustrato o el aspecto de la planta se resentirá.

Por sus alegres colores formará un bello conjunto si se agrupa en macetas o jardineras con otras plantas de flor.

Conviene tener en cuenta que en interior tendrá una duración efímera si no se le sitúa en un lugar bien ventilado, no recibe algo de sol cada día y un aporte elevado de humedad.

Una de las plagas más comunes que suelen atacar a la Col cuando se encuentra cultivada en suelo son los gusanos, por eso conviene utilizar productos insecticidas específicos para erradicarlos.

No resulta demasiado difícil eliminarlos a mano, aunque suelen esconderse entre el colorido follaje de la planta, cunado ya las hojas están dañadas.

La duración de la planta es de unos dos meses aproximadamente, cuando finaliza su buena apariencia se desecha ya que no tiene ningún sentido decorativo y no vale la pena mantenerla.

La propagación se lleva a cabo mediante semillas, no suelen presentar dificultades para enraizar.
Para su empleo en la ornamentación casi no merece la pena cultivarla, es preferible comprar ejemplares ya cultivados.












Cuando se va a emplear en decoración de interior o exterior lo ideal es hacerse con plantas en diversas tonalidades, de esta forma se crea un espacio tremendamente colorista.

En el momento que las plántulas tienen un tamaño manipulable se tienen que trasplantan a su lugar definitivo, bien sea a macetas individuales o plantarlas directamente en el suelo.

Lo habitual es sembrar filas de plantas en diferentes colores para crear un efecto llamativo.




Hyacinthus spp.


Nombre común: Jacintos














Planta bulbosa de las más cultivadas en maceta por su bella y alegre floración, además de ser muy apreciada por su perfume. 

Es uno de los primeros bulbos en florecer, lo hace entre febrero y marzo; pero es frecuente que los centros de jardinería fuercen su floración, encontrándolos prácticamente a lo largo de todo el año, en especial a partir de octubre.

De la familia de las Liláceas el Jacinto es una planta de unos 25 - 30 cm de altura, con un grueso bulbo provisto de túnica (película que tiene como finalidad proteger las escamas carnosas).

Las hojas nacen en roseta, son estrechas, alargadas, carnosas y de color verde intenso. La floración surge de una espiga floral única, con el tallo carnoso y densos racimos de flores que poseen un perfumado aroma.

Hay una gran variedad de colores: azul, violeta, rosa, blanco, amarillo, rojo, etc. La flor del jacinto tiene la ventaja de ser de las más duraderas de todos los bulbos, se conserva perfecta durante un mes si se le proporciona unos cuidados adecuados.

En interior se consigue adelantar su floración un par de meses de manera sencilla. Se pueden cultivar de forma individual en jacinteros llenos de agua de modo que ésta sólo roce ligeramente la parte inferior del bulbo, a partir de la cual se desarrollarán las raíces.





















Se debe observar que la parte del bulbo que acaba en punta debe mirar hacia arriba. Hay que mantener estos recipientes a oscuras y a una temperatura de unos 15ºC hasta que asome el brote y tenga unos 5 cm, momento en el que hay que ubicar el jacintero en un lugar con mucha luz. 

Este es el sistema de cultivo más fácil ya que no hace falta regar.

Si se desea cultivar en maceta o en otro recipiente decorativo, debe ser más bien pequeño y poco profundo para que los bulbos se desarrollen y florezcan antes.

El sustrato para la plantación en macetas debe ser ligero y suelto; no conviene hundir los bulbos demasiado en la tierra con 2/3 de su tamaño será suficiente.

Una vez plantados los bulbos se mantienen en lugar fresco, con una temperatura estable y con poca luz, al cabo de una semanas los tallos brotarán cuando la raíz esté bien arraigada y desarrollada.

Cuando asomen los nuevos brotes se colocan en una situación bien iluminada, a unos 20ºC de temperatura y manteniendo siempre húmeda la tierra con riegos frecuentes.

La planta debe estar alejada de fuentes de calor como las estufas, del sol excesivamente fuerte y de las corrientes de aire, especialmente cuando las flores estén abiertas.

Por su porte erguido resultan perfectos para formar grupos en un mismo recipiente de tres o cuatro Jacintos en un mismo color o mezclando tonalidades.

Una forma de mejorar su aspecto decorativo y que favorecerá la retención de humedad es rellenar con musgo los espacios alrededor de la parte que asoma de los bulbos.

A medida que las flores se marchiten se corta el tallo a ras de tierra, pero dejando las hojas hasta que amarilleen y decaigan; entonces se cortan, así el bulbo tendrá tiempo de conseguir reservas para la próxima floración.















El bulbo hay que sacarlo de la tierra, limpiarlo y secarlo bien, guardándolo en un lugar bien seco y ventilado para plantarlos de nuevo en la siguiente temporada.

En el mercado existen fungicidas especiales para proteger los bulbos de posibles pudriciones y ataques de hongos.

Estas plantas tienden a desarrollar flores más pequeñas cada año; por eso, aunque pueden reutilizarse, es mejor cada tres o cuatro años usar bulbos nuevos.




Hydrangea macrophylla

Nombre común: Hortensia

La Hydrangea macrophylla tiene unas necesidades muy específicas; si se respetan se desarrolla sin problemas, pero al menor descuido se pone lacia y puede no recuperarse nunca.










La Hortensia es un arbusto de hoja caduca que suele cultivarse en maceta, pero en las regiones muy húmedas crece como arbusto de jardín alcanzando unos 2 m de altura. 

Es muy exigente en lo que al riego se refiere y aun más cuando se la cultiva en maceta, por ello, sólo prosperará si se le mantiene con un alto grado de humedad. Se debe situar en lugares con mucha luz o en semi-sombra.

En zonas donde el clima es benigno se encuentra muy bien al sol, aunque habrá que aumentar los riegos.

Mientras la Hortensia se encuentra en su periodo más activo (primavera y verano en el hemisferio norte), creciendo y floreciendo hay que regarla en abundancia, procurando que el sustrato esté siempre húmedo.

Lo mejor es utilizar agua blanda, especialmente con las variedades de flores azules. El agua de lluvia es sin duda la más beneficiosa para esta planta.

Esta planta goza de una de las floraciones más prolongadas y duraderas, siempre que la temperatura no sobrepase los 18ºC y esté ubicada en el exterior con protección de los fuertes vientos.

Soporta bastante mejor las bajas temperaturas que las altas, sobre todo lo que no lleva bien es la falta de humedad a su alrededor.


















Conseguir la tonalidad de las flores


El pH del suelo hace que la coloración de las flores varíen. De este modo ante suelos ácidos fuertes las flores serán azules, cuando son menos ácidos produce flores blancas y rosa con suelos moderadamente ácidos.

En el mercado podemos encontrar productos específicos destinados a cambiar el color de las flores. Estos productos hay que añadirlos al agua de riego desde finales del invierno o principios de la primavera, que es cuando las yemas empiezan a despuntar.

Para conseguir tonalidades azules, tendremos que incorporar al sustrato sulfato de aluminio.

La Hortensia sólo debe estar dentro de casa cuando está en flor, generalmente al final de la primavera y parte del verano. Después la planta pierde hasta las hojas si se queda dentro de casa.

Cuando acabe la floración es un buen momento para situarla en el exterior, podarla y realizarle un cambio de maceta a una mayor con sustrato para plantas ácidas. En esta época necesita menos agua, con un riego a la semana será suficiente.

Los esquejes son más fáciles de cuidar en interior que la propia planta, ya que necesitan más calor, eso sí, se tendrá que mantener una humedad muy elevada.

Los mejores esquejes son los que se ven sanos y tienen unos 10cm de longitud. Mientras más grueso sea el esqueje más raíces producirá.




Euphorbia milii var. splendens

Nombre común: Espinas de Cristo - Corona de espinas















Arbusto de crecimiento lento, de tallos muy ramificados y espinosos, que si se la cultiva de manera adecuada puede sobrepasar hasta 1´5 m de altura. Esta planta procede de Madagascar donde habita en las zonas áridas.

Produce unas pequeñas flores reunidas en pequeños manojos de color amarillo, que están rodeadas por dos brácteas generalmente en color rojo intenso, aunque existen en otros colores como el amarillo, blanco o anaranjado según el cultivar.

En regiones con clima templado o cálido florece de forma continua prácticamente durante todo el año.

Es realmente una de las plantas de jardín más fácil de cuidar, su mantenimiento no presenta ningún inconveniente.

Le encanta que se la ubique a pleno sol, en esta situación florecerá profusamente. En zonas que cuenten con veranos demasiado calurosos es mejor situarla en semi-sombra durante esta ápoca.

Si se cultiva en un lugar de sombra total producirá mucho follaje, pero en cambio apenas florecerá o lo hará de manera escasa.

Puede desarrollarse magníficamente en interior si se coloca en habitaciones muy luminosas donde pueda recibir algo de sol directo.


Necesita abundante riego durante los meses más calurosos, procurando no mantener encharcado el sustrato, lo que haría que las raíces se pudrieran. El resto del año se debe regar de forma escasa, lo suficiente para que no se seque por completo el cepellón. Es muy resistente a la sequía. 

En periodo de crecimiento activo, se le aporta un poco de fertilizante para cactus al agua de riego cada tres semanas.

En primavera se le pueden cortar algunas ramas para equilibrar su forma y estimular la brotación de nuevos tallos, antes de que aparezca la nueva vegetación.

Como las demás Euphorbias, posee un líquido lechoso (látex) que es irritante, se debe tener especial cuidado que no entre en contacto con la piel y los ojos.

La multiplicación es muy fácil, se cortan esquejes terminales y se limpia el látex con agua templada, se deja secar uno o dos días y se plantan luego en una mezcla de turba y arena.

Es posible hacerlo también mediante la separación de los hijuelos que nacen en la base de la planta.



Euphorbia milii 'Siraya'

















Esta variedad llamada 'Siraya' es fruto de la hibridación, es idéntica en apariencia a la planta tipo y sus cuidados son indénticos. Las diferencias radican en sus hojas y brácteas que son mucho más grandes.

Las brácteas se encuentran en una amplia variedad de colores. También cuenta con la excelencia de encontrarse en flor prácticamente todo el año.

Está bien adaptada a los climas secos, y es a pleno sol donde florecerá con mayor abundancia.

En invierno si la temperatura desciende demasiado puede perder casi todas sus hojas, pero en la siguiente temporada brotarán de nuevo.




Schlumbergera truncata

Sinonimia: Zygocactus truncatus

Nombre común: Cactus de Navidad




















Existen sólo unas pocas especies de Schlumbergera, todas ellas de origen sudamericano, especialmente de las regiones montañosas del sur de Brasil. Tiene tallos planos, segmentados de color verde intenso, los bordes con el tiempo se vuelven rojizos.

Las flores presentan un largo tubo en forma de embudo. Su color varía del carmín al púrpura pasando del naranja al blanco.

En su hábitat natural estas plantas crecen como epífitas sobre árboles y arbustos de selvas y junglas. Como plantas de interior, se han adaptado muy bien al cultivo en macetas y cestas colgantes.

A pesar de ser una planta de floración invernal, el crecimiento activo se produce entre principios de la primavera y finales de verano. Se debe regar moderadamente, sólo para que el compost esté ligeramente húmedo.

La Schlumbergera truncata o Cactus de Navidad no soporta la cal en el agua de riego; es aconsejable para zonas con agua dura hervirla previamente, dejar que enfríe y añadirle unas gotitas de vinagre.

La temperatura estival no deberá ser mayor a los 22ºC, en este tiempo se puede situar en la terraza o jardín pero a la sombra (el sol puede quemarla) y rociándola con agua cada dos días o a diario en los días más calurosos.

Antes de que comience los primeros fríos, hay que situarla de nuevo dentro de casa y mantenerla alrededor de los 16ºC.

La reducción de luz diurna estimula el desarrollo de las flores. Aunque el invierno es la temporada de floración principal, no es necesario proporcionarle temperaturas demasiado elevadas, pero no deben de bajar de los 12ºC (un exceso de calor o de frío puede hacer caer las yemas antes de abrir).

Mientras la planta se mantenga en flor se debe mantener el sustrato siempre húmedo (nunca anegado), situada en un lugar muy luminoso pero no a pleno sol, no mover la planta de sitio.
















Se debe añadir un fertilizante líquido rico en potasio cada dos semanas, desde finales de septiembre, época en la que aparecen los primeros capullos florales, hasta que acabe la floración a principios del año siguiente.

Para propagar el Cactus de navidad se cogen esquejes de la planta madre en marzo o abril que deben estar formados por al menos dos segmentos del tallo.

Hay que dejar que el esqueje forme un callo durante un par de días, antes de introducirlo en un compost para cactus o bien en una mezcla de turba y arena ligeramente húmeda.




Kalanchoe blossfeldiana

Nombre común: Calanchoe




Dentro de este grupo de especies suculentas, existen plantas verdaderamente fascinantes, algunas de las cuales se cultivan por las atractivas hojas y otras por las abundantes y coloridas flores.

La especie más conocida es el Kalanchoe blossfeldiana, esta planta es originaria de Madagascar.

Alcanza unos 30 cm de altura y tiene hojas gruesas, suculentas, de color verde oscuro, miden unos 8 a 12cm de largo; suelen tener el borde ondulado y en ocasiones los bordes teñidos de rojo.

Las flores aparecen a finales del otoño y se mantienen durante todo el invierno hasta casi la llegada de la primavera, según cuando se siembren las semillas o se planten los esquejes.

Los cultivadores realizan la floración forzada en otras épocas del año, por ello, se las puede encontrar en tiendas de plantas o viveros durante todo el año.

Forma una roseta uniforme de hojas gruesas, carnosas, lobuladas y lustrosas, rematadas por un colorido ramillete de flores simples o dobles, en tonos rosados, rojos, anaranjados o amarillos dependiendo de la variedad.

El Kalanchoe es una planta de muy fácil cuidado. Básicamente la clave del éxito de su cultivo reside en acertar con el riego; mantenerla minimamente húmeda cuando está en flor y menos una vez la haya perdido.

Permite situarla en una terraza donde le pueda dar el sol de la mañana que le beneficia por ser más suave que el de la tarde, hasta en un jardín ubicada debajo de otro tipo de plantas más altas.

En el interior, cerca de una ventana donde reciba una gran cantidad de luz que esta planta necesita para florecer con exuberancia.

Después de la floración, se deben cortar los tallos de las flores justo encima del primer par de hojas; luego, se trasplanta si las raíces han llenado la maceta. Un compost especial para cactus es el ideal para estas plantas.

A lo largo de la primavera se debe regar el Kalanchoe moderadamente, permitiendo que el compost se seque ligeramente entre riego y riego.

Se debe tratar al Kalanchoe como a cualquier crasa en cuanto al riego, este tipo de plantas toleran mejor la falta que el exceso de agua, ya que se pudren con mucha facilidad si se mantienen con exceso de humedad en el compost.

Los Kalanchoe se pueden propagar con facilidad por medio de esquejes, cortando trozos entre 8 y 10 centímetros de la punta de un tallo, dejándolo secar durante un par de días.

Luego se insertan en una maceta con sustrato especial para cactus y se mantienen a 21ºC hasta que enraícen.


                                                                                    


Hay que recortar las puntas del Kalanchoe para contribuir a mantenerla en una forma compacta. Las cabezuelas floridas una vez que hayan pasado su mejor momento, se deben cortar justo por encima del primer par de hojas.



Euphorbia pulcherrima

Poinsettia

Nombre común: Flor de Pascua - Poinsetia - Pascuero - Estrella de Navidad















La flor de Pascua es sin duda la planta que simboliza la Navidad prácticamente en todo el mundo, de hecho se la conoce también como Estrella de Navidad, además de otros apelativos muy populares.

Forma parte de la familia de las Euphorbiaceae.

Tiene una característica roseta de brácteas (hojas transformadas) de color rojo intenso y son las que proporcionan el verdadero valor decorativo a la planta, éstas permanecen en la mata durante un largo periodo.

En la actualidad, los expertos viveristas están logrado unas impresionantes variedades con las brácteas en una amplia gama de colores, algunos de ellos muy peculiares.













Podemos encontrar la Flor de Pascua con las brácteas en colores asombrosos, como por ejemplo azul, lila, naranja, blanco, amarillo, de tonos mezclados o jaspeados.

Las hojas son de color verde oscuro, de tacto aterciopelado y los bordes ligeramente dentados.

Tenemos costumbre de ver esta planta en un tamaño típico de maceta, con un tamaño que oscila entre los 30 y 60 cm de altura, pero en realidad se trata de un arbusto de hoja caduca que puede llegar a medir hasta 3 o 4 m cuando es cultivada en suelo y en un clima propicio.

Las verdaderas flores son muy pequeñas, son esos pequeños botones de color amarillo que crecen en el centro de la roseta que forman las brácteas.

Estas insignificantes flores es uno de los mejores indicadores a la hora de comprar esta planta, cuanto más cerrados estén los botones mejor; significa que aún está por florecer y una buena muestra de que el ejemplar durará meses.













Florece desde finales del otoño hasta finalizar el invierno, incluso hasta comienzos de la primavera, pero eso dependerá un poco del trato que se le dispense.

Para su adecuado mantenimiento es necesario que reciba una buena iluminación, incluso algo de sol suave de forma directa para que las brácteas no pierdan su color.

El sustrato se debe mantenerse húmedo, pero teniendo mucho cuidado de no excederse en el riego y siempre regar por debajo. colocando debajo de la maceta un cuenco con agua no demasiado fría y sin cal, retirándolo a los 15 o 20 minutos.

Hay que dejar que la planta elimine el sobrante de agua por el agujero de drenaje de la maceta, y esperar a que el sustrato se seque ligeramente antes de regarla de nuevo.

La humedad ambiental es su punto débil y tan importante como la humedad del sustrato, requiere de atmósferas húmedas, su falta hace que pierda las hojas con seguridad.

Por este motivo es muy beneficioso humidificar con agua alrededor del ejemplar, aunque procurando no mojar las brácteas.

Con añadir un poco de fertilizante líquido al agua de riego una vez cada 15 o 20 días será suficiente. Es conveniente retirar las hojas secas o estropeadas y vigilar la presencia de algún tipo de plaga como la mosca blanca, pulgones , etc.













Lo habitual es desechar la planta una vez se ha pasado su atractivo, pero si el ejemplar se encuentra en buenas condiciones se puede colocar en el exterior, bien sea en la misma maceta que luego se cambiará por otra mayor o plantarla directamente en el suelo y dejar que evolucione.
Es frecuente su presencia en los jardines de climas cálidos, donde crece hasta adquirir la forma de un arbolillo de cierto porte.

Se debe tener especial cuidado con el látex o líquido lechoso que desprenden las hojas y tallos al cortarse, puede causar irritaciones en ojos, piel y en las mucosas por contacto.




Viola tricolor

Nombre común: Viola - Pensamientos - Violetas













A la hora de tener coloridas flores la mayor parte del año, la apuesta más segura es cultivar Violas o pensamientos, pero esto sólo es posible en exterior.

Además de ser resistentes y duraderas, son autosemillantes, es decir, las plantas se reproducen solas a partir de las semillas que caen al suelo de las flores maduras.

Las semillas germinan con gran facilidad, lo que permite disfrutar de floraciones escalonadas durante mucho tiempo y de forma natural.

Son plantas perennes o vivaces, pero suelen tratarse como anuales, que se desechan tras la floración.

Pertenecen a la familia de las Violáceas formada por más de 400 especies. De la Violeta cornuta proceden la gran mayoría de las variedades que se pueden encontrar actualmente.

En general, es una planta más compacta que los Pensamientos, sus flores son más pequeñas y suelen tener un solo color, pero a cambio su floración es más duradera y son más resistentes al frío cuando se cultivan en el suelo del jardín durante el invierno.

Así mismo son más resistentes al ataque de plagas y enfermedades.

Hay variedades que crecen en la alta montaña, por lo que están adaptadas al viento, el frío y la sequía, incluso al contraste de temperaturas.

Los Pensamientos (Viola tricolor o Wittockiana) se caracterizan por tener una amplia gama de colores muy llamativos, con flores grandes, en un solo tono o varios colores.

Son idóneas como relleno en las jardineras de invierno, cuando apenas hay flores; protegen las plantas de tallos desnudos del frío.

Para asegurar una floración continua se debe eliminar las flores ya marchitas. Los Pensamientos alcanzan su máximo apogeo desde inicios del invierno hasta principios de la primavera.

Se han se situar a pleno sol o en semi-sombra, pero los pétalos no deben mojarse, conviene protegerlos de la lluvia, por ello es mejor situar a los Pensamientos a cobijo de plantas más grandes.

Para el riego hay que procurar que el sustrato esté siempre húmedo pero que evitando que se encharque o producirá la pudrición de las raíces y la aparición de enfermedades.

Se pueden plantar Violas y Pensamientos en la misma maceta o en una cesta combinada para conseguir flores de forma casi permanente, o bien, plantarlos en tiestos individuales y agruparlos para crear un rincón florido y lleno de color.

Resulta una combinación perfecta, ya que necesitan básicamente los mismos cuidados. Se multiplican por división de las matas, o bien muy fácilmente por semillas.

Las plántulas tardan unas tres semanas en nacer. Los Pensamientos que se siembran a mediados del verano florecerán en invierno. Si se siembran las semillas escalonadamente se puede disfrutar de flores todo el año.

En el interior estas plantas apenas resistirán unos días, porque necesitan un lugar con máxima ventilación y ni la temperatura ni la luz que proporciona el interior de una casa resultan adecuadas.


































Para interior será mejor cultivar dos ejemplares de extraordinaria floración, que guardan muchas semejanzas con ellas: la Violeta africana y la Violeta persa .



Hippeastrum vittatum

Nombre común: Amarilis


















Las numerosas especies de Hippeastrum que crecen en condiciones ambientales extremadamente variadas. Muchas especies provienen de sotobosques, mientras que otras crecen a pleno sol.

Ciertas variedades crecen en zonas inundables y otras en zonas secas.

Diferentes especies han sido cultivadas intensamente por la belleza y tamaño de sus flores lo que ha originado numerosos híbridos y variedades especialmente con las especies originarias de Brasil, Bolivia y Perú.
La ausencia de fragancia es la regla en la gran mayoría de los cultivares modernos de Hippeastrum.

La presencia de fragancia aparentemente está genéticamente asociada con el color de flor blanco o los tonos pastel.
Las especies y cultivares comerciales del género Hippeastrum son plantas ornamentales muy apreciadas que se caracterizan por tener flores grandes de llamativos colores (rojo, rosa, salmón, naranja y blanco).

Las Amarilis tienen un lugar muy importante dentro de la floricultura comercial en su empleo para la venta de flor cortada o flor de maceta.
Además, por el alto contenido de alcaloides algunas especies de este género son usadas en la industria farmacéutica.

Los distintos cultivares de Hippeastrum son, entre las diferentes especies de plantas bulbosas, los que mejor se adaptan al cultivo en maceta en el interior de los hogares.

Puede florecer año tras año, siempre que se respete un periodo de reposo de unos 2 meses, manteniendo los bulbos sin riego ni abono alguno, guardados en un lugar fresco y oscuro.


Requerimientos para su cultivo: es una especie que necesita mucha luz para crecer vigorosamente y que es sensible al frío, sólo se puede cultivar a la intemperie en sitios con inviernos moderados.

El riego se debe interrumpir completamente cuando se marchitan las hojas.

De ese modo, se le provee a la planta un período de reposo imprescindible para asegurar la próxima floración.

En el período de crecimiento activo (durante la emisión de hojas y floración) se puede abonar cada 10 a 15 días con fertilizantes comunes adicionados con hierro y magnesio.

Numerosas plagas pueden afectar a estas especies, tales como trips, ácaros, cochinillas, etc..

Cultivo en maceta: los bulbos se compran en otoño y se plantan en macetas sólo un poco más grandes que la circunferencia del bulbo, de forma que quede enterrado en dos tercios de su longitud. El sustrato recomendado es turba, arena y humus en partes iguales.

Después de la plantación se coloca la maceta en un lugar cálido, puesto que para la brotación necesita calor (alrededor de 20ºC). Se debe regar con moderación, evitando encharcamientos.



























Tarda aproximadamente dos meses en florecer. Cuando la planta emite la vara que lleva las flores necesita un emplazamiento luminoso. Se trasplanta sólo cada 3 a 4 años. En invierno es conveniente trasladar las macetas a un lugar fresco, la temperatura óptima es de 13ºC y un mínimo de 4ºC.

Durante 8 a 10 semanas deben permanecer a esa temperatura con riegos reducidos y sin fertilización, para inducir un reposo anual. Al final de éste período se cortan las hojas remanentes a unos 10 cm del cuello del bulbo y se comienza a regar y a fertilizar como si fuera un bulbo recién comprado.




Saintpaulia ionantha

Nombre común: Violeta africana















La capacidad para producir abundantes y coloridas flores, casi en cualquier época del año, han convertido a la Saintpaulia ionantha o más conocida como Violeta africana en unas de las plantas con flor para interior más populares que existen.

El grupo está integrado por aproximadamente una docena de especies perennes, originarias de las zonas tropicales del África central.

Es una planta herbácea de reducidas dimensiones que apenas alcanza los 15 cm de altura. Las hojas son carnosas, aterciopeladas, de color verde intenso y están dispuestas en roseta de manera compacta.

En el centro de la pequeña roseta nacen las flores en forma de ramillete.

Estas flores aparecen en todos los matices de azul, además de blancos, rosas y bicolores en formas simples y dobles, en forma de estrella, rizadas, con cresta o bordes ondulados.

Florece a una temperatura regular de 18 a 24 ºC, y es muy importante evitar las variaciones bruscas, así como mantenerla protegida de las corrientes de aire y del frío.

Necesita un lugar muy luminoso pero apartado de la luz directa del sol, que podría quemar las hojas y las flores, lo ideal es que la luz sea ligeramente tamizada.

Las Violetas africanas son muy sensibles al exceso de agua; para regar el sustrato es mejor hacerlo desde la base de la maceta, llenando un plato con agua y dejar que la absorba desde las raíces, cuando pase una media hora se vacía el exceso sobrante que quede sobre el platillo.

Los riegos en verano tienen que ser constantes, de forma que el sustrato esté siempre moderadamente húmedo, sin embargo en invierno han de ser ligeros; es recomendable utilizar siempre agua sin cal y un poco tibia.

Necesita una atmósfera permanentemente húmeda, pero nunca rociar agua sobre las hojas o flores ya que se adquieren un feo aspecto y tienden a pudrirse.

Para conseguir un ambiente húmedo se le puede agrupar con otros ejemplares, o colocarle debajo un plato con piedrecitas y agua sin que ésta toque la base de la maceta.

La la hora de limpiar la Violeta africana se debe utilizar un pincel seco, pasándolo suavemente por cada hoja y entre los tallos. Esta limpieza es conveniente realizarla aproximadamente cada quince días para mantener la planta sana.

Es muy fácil propagar esta planta por medio de esquejes de hoja, se debe cortan las que estén más sanas y maduras con un trozo largo de tallo, se impregnan los extremos en hormonas de enraizar y se introducen en una mezcla de turba y arena gruesa a partes iguales, de modo que la base de cada hoja toque justo la superficie del sustrato.



  


Se riega y se cubre la maceta con un plástico transparente al que hay que practicar unos pequeños agujeritos para la entrada y salida de aire. Se mantienen a una temperatura de unos 22ºC.

Al cabo de unas semanas alrededor de la base de la hoja se habrán formado varias pequeñas plantitas; cuando se desarrollen y sean lo suficientemente grandes para poder manipularlas se plantan en pequeñas macetas individuales y se tratan como plantas adultas.




Chrysanthemum sp.

Sinonimia: Dendranthema

Nombre común: Crisantemo - Crisantemos

















Los Crisantemos son unas de las plantas más cultivadas del mundo, además de tener una de las flores que presenta una mayor diversidad de formas y colores.

Son un extenso grupo de herbáceas perennes de las que se puede decir que es difícil no encontrar algún híbrido en flor a lo largo del año.

Una cantidad importante de Crisantemos actuales no existían hace pocos años, y los cultivadores siguen ampliando esta formidable familia.

El género Chrysanthemum pertenece a la familia de las Asteráceas. Las hojas suelen ser lobuladas o dentadas, el color varía entre el verde claro o muy oscuro, recubiertas de un polvillo blanquecino que le da un aspecto grisáceo y casi siempre desprenden un ligero aroma.

Hay variedades con flores dobles o simples y la gama de colores es enorme: blanco, amarillo, púrpura, rosa, bronce, rojo, violeta e incluso azul. Florecen todo el año según la variedad, para la renovación de la planta es conveniente podarla tras la floración.

El frío favorece la conservación de sus encantadoras flores, aunque no soportan las heladas. Sin embargo se trata de una planta muy fácil de mantener y muy resistente.

Estas plantas tienen un porte erguido y arbustivo, dependiendo de la variedad su altura puede oscilar bastante.


Su punto débil es el exceso de agua, de modo que hay que regarla sólo para que el sustrato permanezca siempre ligeramente húmedo. El crisantemo se cultiva tanto como planta en maceta como para flor cortada. En verano se deben humedecer las hojas pero sin mojar las flores o se pudren.


Cuidados dentro de casa

El crisantemo es una de las plantas de flor que mejor resultados da dentro de casa en otoño e invierno, pero únicamente de forma temporal. Una vez marchita, sólo podrá volver a florecer si se la lleva al exterior. Estas son algunas de las claves para que duren más.




















1 Colocarla cerca de una ventana, a plena luz en otoño e invierno, y con luz filtrada en primavera y verano.

2 Mantenerla siempre moderadamente húmeda si está en flor (nunca dejar empapado el sustrato).

3 Situarla lejos de las fuentes de calor; la temperatura ideal es de 15 a 18ºC.

4 Quitar las flores en cuanto se marchiten, así seguirá produciéndolas más tiempo.

5 Abonar cada diez días aproximadamente. Esta planta es muy exigente con los nutrientes, sobre todo en nitrógeno y potasio.

6 Para mantener la planta fresca, pulverizarla con frecuencia con agua tibia y, a ser posible libre de cal.

7 A partir de mayo se saca al exterior y no se vuelve a meter de nuevo en casa hasta octubre.

8 Los crisantemos soportan mejor el frío que el calor, por ello, no hay que exponerla al sol en verano.


Los crisantemos de floración estival cultivados en climas de verano cálido, pero no excesivamente caluroso, suministran flores desde finales de diciembre hasta últimos de marzo.


La multiplicación por esquejes se realiza de los brotes que crezcan directamente desde la base de la planta madre y se cortan lo más cerca posible de ella. Los esquejes deben tener unos 6 cm de largo, a los que se les quita las hojas más bajas y se les realiza en los extremos un corte recto.

Estos extremos se impregnan en hormonas de enraizamiento y se plantan varios esquejes en una pequeña maceta con sustrato especial para esquejes. La maceta se cubre con una bolsa de plástico transparente sin que toque las hojas.



Erica gracilis

Erica gracilis y Erica carnea



Nombre común: Brezo
















Este género posee varias especies de plantas cuyo interés ornamental reside principalmente en su colorista floración.

El color de las flores depende de la variedad de la especie, pero siempre resulta muy llamativa. Se presenta con la forma de un arbusto relativamente robusto, denso, que alcanza unos 60 cm de altura.

Existen numerosos cultivares con flores en tonos rosáceos. En general el cultivo y cuidado de la Erica es el mismo que el resto de las especies de Brezos donde se incluye la Calluna.

Necesitan que la humedad sea elevada manteniendo el sustrato siempre ligeramente húmedo, la mayoría de las veces el fracaso en su cultivo está relacionado con la falta de agua y el regarla con agua que contiene cal.

El suelo apropiado es aquel que sea especialmente ácido, aunque hay variedades que toleran suelos neutros. Se deben situar siempre a pleno sol.

En interior su cultivo suele malograrse por la falta de ventilación, el exceso de calor y lógicamente la falta de sol, por ese motivo es mejor ubicarlas en terrazas donde gocen de una situación soleada al menos unas horas al día.

A estas plantas les encanta las temperaturas frescas, es más, soportan mucho mejor el frío intenso que el fuerte calor. Los Brezos apenas necesitan ser abonados, cuando se utilice algún fetilizante debe ser especial para plantas ácidas y empleando dosis comedidas.

Deben podarse anualmente para que los ejemplares crezcan compactos, incluso practicar algún recorte sobre los extremos de los tallos durante su desarrollo. lo mejor es realizar una poda ligera en primavera después de la floración.

















Las Callunas y Ericas se han convertido en unas plantas muy populares, ampliamente utilizadas para la decoración navideña.

Por este motivo muchas variedades de Brezos se pueden encontrar prácticamente durante todo el invierno, gracias a la floración forzada, practica muy habitual realizada por los viveristas.

Las especies de floración invernal requieren un terreno suelto y poroso. No hay que olvidar que prefieren un suelo ácido o en su defecto con una buena porción de turba añadida.

La falta de agua en el sustrato provocará la caída de las hojas y el exceso pudrirá las raíces.

Se propagan mediante esquejes plantados en turba pura húmeda. El proceso de enraizado es bastante largo y no siempre acaba con éxito.





Azalea japonica

Sinonimia: Azalea indica

Nombre común: Azalea

















La colorida Azalea proporciona un ambiente muy acogedor en invierno y es una de las plantas favoritas en la época navideña.

Las hay de flores simples y dobles, y existe una gran variedad de relucientes colores que son su mayor atractivo.

La Azalea es un tipo de Rododendro y la mayoría son variedades del Rhododendron simsii, una especie procedente de China.

De forma natural las Azaleas florecen en primavera, pero los cultivadores fuerzan una floración entre el otoño e invierno.

Las flores pueden ser de cualquier tonalidad de rojo, anaranjado, rosado, blanco y multicolores; las plantas son pequeñas, redondeadas, casi siempre verdes y alcanzan una altura de entre 45 y 50 cm. si son mantenidas en macetas, en el jardín pueden superar el metro de altura.

Son de larga duración y la mayoría de ellas muy resistentes siempre que se siga uno de los requisitos fundamentales para esta planta: que la tierra esté constantemente húmeda, sobre todo si se cultiva en maceta.

El tipo correcto de tierra también es vital para la Azalea, debe ser un sustrato ácido (en el mercado existen tierras para este tipo de plantas).

Cuando está en flor necesita riegos muy abundantes y frecuentes, por lo general cada dos días, incluso a diario si hace calor para mantenerla mojada y no sólo húmeda (en el caso de la Azalea es mejor pasarse con el riego a que pueda sufrir una ligera sequía).

Es imprescindible que el agua del riego sea blanda, que no contenga cal, ya que el agua alcalina puede hacer que las hojas se vuelvan amarillas, su uso prolongado acabará con la planta.

Se abona durante la temporada de floración cada 15 días con un fertilizante específico para plantas ácidas; la falta de nutrientes hace que las hojas nuevas sean pequeñas al igual que las flores o que estas no aparezcan.

La luz abundante resulta también un factor esencial, pero sin que reciba los rayos directos del sol ya que podrían quemar las hojas y producir un efecto desastroso sobre la planta.

Cuando la Azalea deja de florecer (normalmente al inicio de la primavera) se debe quitar todos los vestigios de flores muertas y cualquier tallo demasiado largo, efectuando una leve poda, sin cortar demasiado dado que podría perjudicar la floración del siguiente año

Este es un buen momento para cambiarla de maceta si es que lo necesita porque el cepellón se encuentra lleno de raíces, a una un poco mayor.

En primavera se debe sacar al exterior la Azalea asegurándose de que se mantenga bien húmeda durante todo el verano y se vuelve a llevar al interior a finales de septiembre.



















Se propaga a inicios del verano por esquejes de unos 8 cm de longitud impregnado en hormonas de enraizar y se plantan en un pequeño tiesto lleno de turba y arena.

Luego, se cubren con una bolsa de plástico transparente (aunque lo mejor es un propagador), manteniéndolos húmedos con una temperatura cálida hasta que enraicen.

Al comprar una Azalea siempre debemos observar que el ejemplar tenga abundantes hojas tersas, de aspecto fresco y numerosos pimpollos.

Si tiene algunas hojas marchitas o amarillentas, es mejor elegir otra ya que es probable que en pocos días la planta se nos muera.





Skimmia japonica

Nombre común: Esquimia
















Se trata de un arbusto de carácter perenne, con un crecimiento algo lento, porte pequeño y compacto con forma redondeada.

Por lo general no acostumbra a superar el metro de altura, en todo caso muy poco más.

El género es un miembro de la familia de las Rutaceae y es originario de japón.

Principalmente se cultiva como planta ornamental por su follaje, flores y vistosos frutos de intenso color rojo.

Pero la Esquimia por lo que destaca es por su desbordante floración, que se inicia hacia mediados del invierno y puede seguir haciéndolo hasta inicios de la primavera.

Sus hojas nacen alternas, poseen una textura coriácea y forma ovalada, son de color verde brillante por el haz y más pálido por el envés.

Es una especie dioica (planta que tiene los órganos sexuales masculinos en distinto pie que los femeninos).

Esto ssignifica que para conseguir frutos decorativos es preciso poseer plantas macho y hembra, ya que los frutos sólo aparecen en los ejemplares hembra y precisa del ejemplar macho como polinizador.

Las flores de la planta macho son más grandes y aromáticas que los ejemplares hembra.

Las flores surgen a mediados del otoño, son pequeñas de color blanco crema, dispuestas en panículas compactas a modo de racimo, posee un suave aroma.

Una conveniente poda y un abonado regular mejorará su floración y creará plantas con un follaje espeso de brillantes hojas.

La mejor ubicación es en semi-sombra durante el verano, en invierno puede situarse perfectamente a pleno sol.

Aunque le gusta el frío no soporta las temperaturas demasiado bajas, por ello si hay riesgo de heladas se debe situar en una zona resguarda del jardín o terraza.

En cuanto al riego hay que hacerlo preferiblemente con agua blanda y de forma abundante, es mejor mantener el sustrato con una cierta humedad en todo momento, resiste mal la sequía.


En el caso de que se riegue con agua dura requerirá que se acidifique el suelo aportando al mismo quelatos de hierro para que no surjan carencias.

La Skimmia no tiene una gran necesidad de podas mientras es joven, aunque las plantas viejas suelen regenerarse muy bien si se las poda después de la floración una tercera parte de los brotes más antiguos, esto se tiene que realizar al final del invierno.

















Por su periodo de floración que coincide con el periodo navideño se ha convertido en una presencia habitual como planta de Navidad.

Puede permanecer durante un periodo corto en interior, pero luego hay que colocarla de nuevo en el exterior.

En los ejemplares jóvenes bastará con realizarle una limpieza de hojas secas, y en todo caso un recorte muy suave de las ramas. Se propaga por medio de esquejes en verano o por semillas en otoño en un sustrato ácido.





Cyclamen persicum

Nombre común: Violeta persa





















Una bella planta herbácea, vivaz, delicada pero resistente, de encantadora floración invernal.

Aunque las flores suelen brotar entre finales de otoño o principios del invierno, puede florecer en otras épocas del año.

El Ciclamen forma una pequeña pero densa mata redonda con una altura que ronda los 35 o 40 cm de altura, las hojas son carnosas de forma acorazonada y poseen unas manchas plateadas formando peculiares dibujos.
Los pétalos de las flores del Ciclamen son ondulados y ribeteados, pueden ser de diferentes tamaños según la variedad, pero siempre se pliegan sobre sí mismos de manera característica, formando unas originales flores.

Estas asoman por encima de las hojas, y se encuentran en una amplia gama de colores, sobre todo, en los tonos rosa donde despliegan una enorme variedad, incluso algunas están veteadas en tonos más oscuros.

Para que florezcan de forma generosa hay que abonarlas cada 15 días con un fertilizante líquido que sea rico en fósforo, esto influirá a que las flores tengan un color vivo e intenso.

Para cultivar el Ciclamen en interior y se mantenga mucho tiempo en flor, necesita lugares lo más frescos y húmedos posibles, apartándola de cualquier foco de calor, ya que si la temperatura es baja más tiempo durará la planta; el calor acorta su tiempo de vida.

Si las hojas y las flores se vuelven mustias o apagadas, será un síntoma claro de que se ha ubicado el ejemplar en un sitio reseco o con exceso de calor.

A diferencia de otras muchas plantas el Ciclamen no soporta el agua sobre sus hojas ni flores porque se pudren con mucha facilidad. Si las hojas se llenan de polvo o suciedad se tienen que limpiar con un pincel seco y suave, nunca con agua.
Se debe regar por la base de la maceta, introduciéndola en un cuenco o platillo con agua sin cal y al cabo de unos cuantos minutos retirarlo. Para regarla de nuevo hay que esperar que el sustrato esté ligeramente seco y siempre hay que regarla con moderación.

La mayor necesidad de esta planta es la humedad ambiental, por ello es imprescindible proporcionársela colocando debajo de la planta una bandeja con guijarros con un poco de agua, además, se puede vaporizar el entorno de la planta procurando no mojarla.

Es necesario retirar las hojas marchitas o secas cortando los rabillos de las hojas desde la base, cualquier hoja deteriorada puede estropear el resto del ejemplar ya que puede ser un foco de infecciones, además afea la planta.

Si se desea ubicarla en el jardín, requiere una zona de sombra o de semi-sombra, pero siempre evitando que le pueda dar el sol de forma directa.













Aunque el Ciclamen suele cultivarse como planta anual que después de la floración se desecha, pueden conservarse los bulbos de un año para otro perfectamente y la planta se irá haciendo mayor y tendrá una floración óptima.


Se tiene que sacar los bulbos de la tierra entre mediados o finales de la primavera, una vez estén bien limpios de restos de sustrato, se dejan en descanso durante el verano.

A mediados del otoño se plantan en una maceta (el Ciclamen se encuentra mejor en una maceta pequeña) y se deja en el exterior hasta mediados de otoño que se lleva al interior de casa.







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