Tradescantia Sillamontana





Tradescantia sillamontana


Nombre común: Tradescantia lanosa



Esta deliciosa Tradescantia es una herbácea de condición perenne, tiene un interesante factor decorativo causado por la lanosidad blanca que cubre sus tallos y hojas.

Es originaria del noreste de México, y pertenece al orden de la familia Commelinaceae.

Los gruesos tallos poseen una naturaleza suculenta; inicialmente emergen de manera erguida para arrastrarse generosamente una vez consiguen un tamaño de unos 30 cm y se ven vencidos por su peso.


Esto origina una planta excepcional para colocar sobre una repisa o en otro elemento donde puedan colgar sus ornamentales tallos.

Los tallos se forman de manera copiosa y se cubren de hojas de disposición enfrentadas y aspecto acanalado, son de textura carnosa, sin peciolos, anchamente ovaladas, de color verde desvaído.

Sus exigencias en cuanto al sustrato es preferible mantenerlo muy húmedo (no mojado), desde la estación primaveral hasta el otoño y algo más seco en invierno. Durante ese tiempo hay que abonarla con un fertilizante líquido estándar cada quince días .

Florece a lo largo del verano, produce unas inflorescencias por lo general solitarias en los extremos de los tallos, éstas son pequeñas y están formadas por tres pétalos de color rosa púrpura.

La floración es en esencia la típica del género y aunque no le suma mayor atractivo a la planta la hace más original.

La Tradescantia lanosa es de cuidados simples y no da apenas problemas ya que resiste bien los descuidos; además se adapta a diversas condiciones de luz siempre que no sea de sol directo.

Tolera estar al aire libre en verano. Se puede mantener perfectamente en el interior de casa durante todo el año, no así si se encuentra en el exterior, ya que al ser una planta que le gusta las temperaturas cálidas puede perjudicarle seriamente permanecer fuera durante los días más fríos.

Si se da esta circunstancia hay que buscarle un lugar protegido donde pasar el invierno y volver a ponerla fuera cuando no exista ya el peligro de frío intenso.


No requiere de podas propiamente dichas, sólo hay que suprimir los tallos débiles o que no tengan interés.
Una buena idea es hacerse con nuevas plantas mediante esquejes de la planta madre, de esta forma siempre se tendrán plantas nuevas y lozanas.



Todo este grupo de plantas son conocidas por la suma facilidad que tienen sus esquejes en enraizar en un corto periodo de tiempo y por diversos medios, como por ejemplo: introducidos en un vaso con agua.
Las raíces comenzarán a mostrarse a los poco días sin excesivos problemas, de la misma forma enraizará de modo sencillo insertando los esquejes directamente en el sustrato, sin necesidad alguna de utilizar hormonas para enraizar.

La propagación se efectúa primordialmente en primavera, pero puede hacerse sin dificultad en otros momentos del año.





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