Calathea Amabilis






Calathea amabilis

Stromanthe amabilis

Nombre común: Calatea amabilis



Esta hermosa especie de la familia de las Marantaceae es originaria de las selvas tropicales de América del sur.

Es muy estimada por su extraordinario y vistoso follaje que la hace de gran interés en la decoración de interiores.

Sus deliciosas hojas son grandes, ovaladas, con la cara anterior de color verde pálido y trazos elípticos verde oscuro que parten del centro de la hoja y casi alcanzan el borde, la cara posterior está totalmente teñida de color púrpura intenso.

Crece particularmente bien en galerías y terrazas acristaladas donde la luz sea intensa pero suavemente matizada.

Tiene un crecimiento más ágil que las demás especies que conforman el grupo y es posible que una resistencia mayor ante ambientes con cierta carencia de humedad.

Para que crezca de forma oportuna hay que emplazarla en una habitación donde disfrute de mucha luminosidad pero que en ningún momento le alcance de forma directa los rayos del sol.

Es conveniente que la temperatura ambiental sea cálida durante todo el año, incluso en invierno, evitando que descienda por debajo de los 14ºC.

Esta plantas proceden de zonas donde las temperaturas anuales no varían significativamente.

Sus flores nacen al final de un largo tallo, son pequeñas y de color blanco pero realmente muy poco llamativas, aunque resulta interesante el particular soporte verde que las acoge porque tiene la apariencia de una espiga.

No es demasiado raro que florezca en interior y puede hacerlo varias veces a lo largo del verano.

A la hora de regarla hay que hacerlo de forma que el sustrato quede bien humedecido no empapado, con agua no calcárea y ligeramente atemperada.

Al necesitar una buena dosis de humedad ambiental es importante mantenerla alejada de los espacios con calefacción o bien humedecer el follaje con bastante regularidad.

Una limpieza regular de las hojas las mostrará saludable y dejará ver su brillo natural. Abonar quincenalmente con un fertilizante líquido suave en pequeñas dosis.

A fin de que el ejemplar no se incline hacia el lado que recibe la luz (Fototropismo) alterando su bella forma proporcionada, conviene girar la maceta un poco cada semana para compensar. Esto hay que hacerlo tanto si la planta se cultiva en interior o bien en una terraza o en cualquier lugar donde la luz no la envuelva por completo.


El trasplante se realiza en primavera cuando las temperaturas son uniformes sin altibajos que pueda afectar a la planta.

En el caso que las raíces hayan ocupado la capacidad del contenedor es el momento de realizar el cambio, pero si no es así es preferible examinarlas y retornarla a su contenedor y dejar para el año siguiente el cambio.

El mejor y más sencillo método para reproducirla es mediante la división de la planta cuando la situación sea cálida.



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